jueves, 24 de abril de 2014

Y la Economía, ¿por qué?


Podríamos empezar por una pequeña definición sobre la economía, esto nos permite tener un panorama un poco más amplio y, así, entender el por qué de estudiar economía. Desde su concepción más básica la economía es “el estudio de la forma en que los individuos y las sociedades deciden usar los recursos escasos que la naturaleza y las generaciones anteriores proveen”. De este modo vemos que la economía es una ciencia madre, por llamarla de alguna manera. Hay quienes le achacan cuatro razones fundamentales para darle importancia, entre ellas: a) aprender una forma de pensar y ver a las sociedades; b) entender la sociedad en sí; c) comprender los asuntos mundiales; y d) ser un ciudadano informado. Considerando que la última de las razones representa la más importante, en términos generales, podríamos afirmar que la economía, queramos o no, es una ciencia que no puede pasar desapercibida por nadie. A todos nos compete vivir y nadie puede elegir entre estar y no estar en una sociedad determinada.
            El típico ejemplo que muchos economistas usan para demostrar o hacer una caricatura sobre la importancia de la economía es el del “imagina un día común y corriente”. A través de éste día “común y corriente” se genera una historia en la cual tú te levantas y automáticamente te envuelves en un ambiente inmerso en el mundo de la economía: te levantas de la cama y tomas agua de una marca internacional vertida en un vaso de vidrio manufacturado en Tlaquepaque, observas tu reloj que quizá fue ensamblado en un barco chino con piezas de algún otro país oriental, las piezas de ése reloj muy probablemente provengan de los recursos naturales de ciertas zonas de Sudamérica o África. Una vez habiendo carburado, te vistes con una sencilla camiseta de algodón que proviene de Luisiana y unos pantalones Levis que probablemente fueron maquilados en Guatemala o Taiwán. Bajas a desayunar y te quedas un tanto pensativo, pues debido a los bajos niveles de apetito, no sabes qué elegir; el menú de tu casa no es infinito, pero sí lo suficientemente amplio como para que la desidia invada por un rato: distintas marcas de cereales, frutas importadas, varios tipos de leches, huevo, yogures sin lactosa, etc., etc.
            De este modo con forme va avanzando el día, podemos observar que cada una de las acciones con las que estamos enfrentándonos a cada instante tienen un pequeño-gran vínculo con la actividad económica mundial a pequeña y gran escala. Los economistas tienen una forma muy chistosa de entender el mundo, todo puede interpretarse desde la razón. ¿Han oído hablar sobre el costo de oportunidad? El costo de oportunidad puede ser, para los economistas, una de las mejores alternativas que el ser humano puede utilizar para abandonar o dejar de hacer algo por tomar una elección o decisión distinta a la primera. Me explico. Hace algunos años me encontraba en mi clase de Teoría Macroeconómica y al profesor Nacho Román se le ocurrió un ejemplo bastante sencillo del cual me serviré para ser un poco más claro. Imaginémonos a Tiger Woods o a cualquier otro artista o persona famosa. A ésta persona le fascina subirse a su cortadora de pasto (o tractor de césped) disfrazándose de jardinero en sus grandes hectáreas que tiene en su mansión. Un buen domingo soleado se despierta con la intención de cortar el pasto, pero se acuerda que ese mismo día tiene un evento muy importante que le hará generar algunos varios miles de dólares. Después de pensarlo un rato opta por su día como jardinero y no obtiene el dinero del evento. Bajo esta situación podríamos afirmar que la mejor alternativa era la de asistir al evento y ganar un dinero extra, pero al abandonar ésta situación (óptima) y elegir la otra generamos un costo de oportunidad muy grande. En ese sentido, el costo de oportunidad de Tiger Woods de no ir a su evento dominical por cortar el césped puede medirse en varios miles de dólares, y no sólo en eso sino en todo lo que Woods pudo haber hecho y dejo de hacer por cortar el pasto. De aquí podemos quedarnos con la idea de que cada acción que dejamos de tomar tiene un costo o una serie de repercusiones futuras la cual llamamos costo de oportunidad. Por ende, el análisis económico se concentra en el proceso de la toma de decisiones lo cual nos permite pensar en la economía como una ciencia meramente social.