Hola a todos, ¿cómo les va?,
Pues miren, por acá la cosa está mejorando, cada día entiendo un poco más la forma de ser de los madrileños y de cómo es la vida por estos rumbos. Hoy, un profesor llegó y todo mundo se metió al salón, yo estaba leyendo y, por supuesto, no me di cuenta que ya todos estaban adentro así que rápido corrí cuando me di cuenta y pedí permiso para entrar a pesar de ser diez minutos tarde. El profesor nada más hizo un gesto y supuse que sería aprobatorio. Me senté y el profesor se veía algo cansado y enojado, pues es una persona ya mayor que al parecer se irrita muy rápido. El punto es que calló a todos y preguntó que quién había visto la película (¿qué película?). Yo no había visto nada… le pregunté por la película y no me respondió pero no le presté mayor atención. En ese momento, el salón se alborotó un poco y el profesor parecía enfurecer su ira siendo que no muchos lo notaban. De pronto, estalló en un grito de cólera e ira y volvió a preguntar por la película, y en ese momento una niña Erasmus[1] (Francia) le dijo con un tono un poco incompetente: “pero yo he buscado la película y la verdad es que no la encontré en internet”. Lo mejor hubiera sido que la chica Erasmus se hubiese ahorrado ese comentario y que todo el salón estuviera callado. El profesor se enrojeció y tenía una mirada de odio y desprecio hacia quién acaba de hablar y, por supuesto, para todo el salón que parecía no poder dejar de hablar. De pronto, se oyó un grito que hizo callar a todo el salón: “¡Ese es el argumento más estúpido que pueden tener!… ¿cómo es posible que siendo universitarios, no hagan la tarea porque simplemente no la han encontrado en internet? (parecía que mientras hablaba y nos regañaba, se enojaba aún más) ¡esos son el tipo de comentarios que pueden hacer que sean expulsados de mi clase, e incluso de la Universidad!, ¡son universitarios, qué traen en la cabeza!, existen bibliotecas donde se pueden rentar, o en la calle comprar, no quiero volver a escuchar que alguno de ustedes me venga con una escusa similar a la que acaban de escuchar… ¿¡quedó entendido!?”. Todos callamos por un segundo y luego volvió a escupir unas tremendas palabrotas que hicieron que por un momento me sintiera un poco mal. “¿Quién no ha visto la película?” Les queda claro que entre los alumnos que levantaron las manos, desde luego, estaba yo. Lugo volvió a gritar con una voz espeluznante: “¡¡¡FUERA!!!”. Y nos salimos.
Nos salimos de la clase como unos seis o siete estudiantes. Yo pensé que era algo normal pero todos parecían estar muy confundidos de la extraña actitud de aquél hombre. Yo pregunté sobre la película pero, obviamente, nadie de los que fuimos sacados sabía nada de la película al igual que yo. Todos empezaron a caminar rumbo al centro del edificio de la facultad de derecho y yo me les uní porque la verdad es que no tenía nada que hacer y quería conocer gente nueva. Estuvo muy bien, porque conocí a Diego. Bueno ya lo había visto y había cruzado dos o tres palabras con él en alguna otra clase pero nunca una conversación como las que comúnmente se tienen cuando uno está socializando. El muchacho iba liando un cigarrillo y me dijo que si quería ir con él. Yo lo seguí. Nos dirigimos hacía un aula que estaba cerrada, pero él tenía llaves. Al abrir la puerta quedé impresionado, era un cuartito (me recordó al cuartito del CAIC) como del tamaño a un aula del ciencia que estaba todo tapizado de letreros y pósters de protestas y manifestaciones, de llamados comunistas y luchas contra el sistema. Resulta que era un cuarto el cual, la Universidad les había otorgado a un sector de la escuela que se dedican a buscar alternativas congruentes a la opresión del sistema, son los que encabezaron el movimiento del 15M y ahora están retomándolo, porque según dicen, la cosa se pondrá mucho peor por estos días. Ahora están apoyando a los estudiantes de Valencia que acaban de ser golpeados por la policía y se dedican a convocar a personas para ir a marchas y protestan contra las medidas “autoritarias” que el gobierno está tomando en su contra; también están sumamente enojados con las medidas que el gobierno del partido PP está tomando como la reforma laboral donde los trabajos se vuelven, como dirían los españoles, más “precarios” y donde hay más maneras para que el patrón pueda despedir sin indemnizar ni tener que lidiar contra los sindicatos. Además, la reforma busca mayores tasas de empleo pero hay reducido en un 13% a la educación pública y, además, les han quitado el seguro social a los trabajadores ¿qué más podrían pedir para no quejarse? Bueno, pues hasta yo he asistido a dos manifestaciones y eso que no conocía a estos muchachos revolucionarios.
Pues bueno, la anécdota del profesor cascarrabias se convirtió en una buena experiencia para conocer otra historia diferente a la nuestra, otra historia diferente a la que nos llega directamente de los medios, se convirtió en una oportunidad de conocer personas diferentes a las que normalmente veo en clases, que me han llevado y confiado un espacio dónde múltiples de sectores y grupos sociales se juntan para conspirar y buscar una alternativa a las autoridades y al gobierno en turno que junto con la Unión Europa están dejando en la calle a millones de personas que antes tenían por lo menos un techo y un sitio donde poder descansar.
[1] Erasmus es un tipo de beca de intercambio en toda Europa que los estudiantes utilizan normalmente. A mi modo de ver es la mayor oportunidad que tienen para tomarse un descanso en la carrera e irse de fiesta durante uno o dos semestres.